Napo y Sucumbíos (Ecuador) · Colombia

Volcán Reventador

Estratovolcán de unos 3.562 m de altitud en la vertiente oriental de los Andes, en el área del río Coca. Es uno de los volcanes más activos y persistentes del Ecuador. Monitoreado por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional.

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Nivel de alerta
Verde
Altitud
3562 m s. n. m.
Tipo
Estratovolcán
Coordenadas
-0.08°, -77.66°

Actividad reciente registrada

Actividad eruptiva persistente, con emisiones frecuentes de ceniza y flujos de lava.

La actividad de un volcán se sigue por varias vías simultáneas: la sismicidad volcano-tectónica y de largo período, la deformación del edificio medida con GNSS e inclinómetros, la emisión de dióxido de azufre, la temperatura de fumarolas y la observación visual y térmica con cámaras fijas. Un cambio en una sola de esas variables rara vez basta para modificar el nivel de alerta.

Sismicidad asociada

Los sismos volcánicos se distinguen de los tectónicos por su forma de onda y su profundidad. Los volcano-tectónicos reflejan fracturación de roca por el empuje del magma y se parecen a un sismo pequeño y muy superficial. Los de largo período y el tremor reflejan el movimiento de fluidos y magma dentro del conducto: son la señal que más se vigila porque suele preceder a los cambios eruptivos.

En la sección de sismicidad en vivo de este sitio verá eventos del área volcánica cuando el feed del USGS los reporte, pero la vigilancia volcánica de detalle no pasa por ese feed: la realizan las redes locales de los observatorios del SGC.

Amenazas que puede generar el Volcán Reventador

El Reventador es un estratovolcán de actividad persistente situado en la vertiente oriental de los Andes, y su peligro más frecuente es la caída de ceniza. Las emisiones se producen de forma repetida y el viento dispersa las partículas finas sobre la región oriental, con efectos en la salud respiratoria, en los cultivos y en el agua, además de un riesgo directo para la aviación. La cercanía de infraestructura lineal y de poblados a la zona de dispersión hace que la ceniza sea el efecto que más atención requiere.

Las erupciones pueden además generar flujos piroclásticos y coladas de lava que descienden por los flancos del edificio. En un volcán tan activo, el crecimiento de domos y la efusión de lava son procesos recurrentes que pueden acompañarse del colapso del material acumulado en las laderas altas. Los flujos piroclásticos descienden por las quebradas a gran velocidad y son destructivos en su trayectoria, aunque su alcance se concentra en las laderas y los valles próximos al cráter.

Los lahares completan el cuadro: el material suelto que se acumula en las laderas puede ser removilizado por las lluvias intensas y descender por los drenajes hacia los valles, afectando infraestructura y cauces. La ubicación remota del volcán reduce la exposición directa de grandes núcleos urbanos, pero no la elimina, porque la infraestructura de transporte y de energía de la región oriental cruza el área de influencia del volcán. El riesgo no desaparece por la lejanía.

Historia eruptiva y por qué se vigila

El Reventador es uno de los volcanes más activos y persistentes del Ecuador, con emisiones de ceniza, flujos de lava y explosiones que se repiten de forma casi continua o en ciclos cortos. Esa actividad de fondo es lo que define su comportamiento moderno y lo que lo distingue de otros volcanes de periodos de calma más largos. Su nombre, que alude a la actividad explosiva, refleja bien la naturaleza del edificio.

La actividad del Reventador se ha mantenido de forma sostenida en el registro reciente, con emisiones de ceniza, flujos de lava y explosiones que se suceden con poca interrupción. Esa persistencia ha puesto a prueba la capacidad de vigilancia y de respuesta del sistema ecuatoriano, y ha convertido al volcán en uno de los mejor caracterizados del país. La emisión casi continua de ceniza es el efecto que con mayor frecuencia afecta a la región y a la aviación.

La persistencia de la actividad del Reventador hace que su vigilancia sea una tarea permanente del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, que publica boletines periódicos sobre su estado. La lectura correcta de esta actividad es la de un volcán en erupción o en inquietud casi constante, no la de un edificio en calma. Este material es educativo: el nivel de alerta vigente, los mapas de amenaza y las rutas de evacuación oficiales son los del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional.

Cómo se vigila y qué significa su nivel de alerta

El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional vigila el Reventador con una red que combina sismicidad, deformación, geoquímica y observación visual y térmica. La sismicidad se clasifica por su origen y se sigue su evolución en el tiempo, la deformación del edificio se mide con GNSS e inclinómetros, y la emisión de gases se monitorea de forma periódica. Las cámaras fijas permiten observar las emisiones de ceniza y las coladas de lava incluso en condiciones de nubosidad.

El nivel de alerta que figura en este sitio es ilustrativo y no sustituye al oficial. El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional es la única fuente autorizada para conocer el nivel vigente y los boletines de actividad. Un nivel verde describe un volcán activo en comportamiento de fondo, no una garantía de ausencia de peligro; un volcán tan persistente como el Reventador puede cambiar de estado en periodos cortos, y por eso la vigilancia no se interrumpe.

Para la población y la infraestructura de la región oriental, la preparación se centra en la caída de ceniza y en la protección de vías y servicios. Conviene disponer de protección respiratoria, proteger las fuentes de agua y seguir los boletines oficiales antes de desplazarse por las rutas que cruzan el área de influencia del volcán. La información debe seguirse por los canales del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional y de las autoridades locales. Este texto es divulgativo.

Fuentes

  • › Servicio Geológico Colombiano — Observatorios Vulcanológicos y Sismológicos de Manizales, Popayán y Pasto (boletines de actividad).
  • › Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) — planes de respuesta ante actividad volcánica.