Tectónica regional

Fallas activas de América Latina

El norte de Suramérica no es un límite de placas simple. La Placa del Caribe se desplaza hacia el este respecto a Suramérica a unos 2 cm por año, y esa convergencia oblicua se reparte entre un cinturón de fallas de rumbo dextral que atraviesa Venezuela de oeste a este, un sistema de cabalgamiento que bordea los Andes colombianos y una zona de subducción frente al Pacífico.

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Sistemas descritos
15
Convergencia Caribe–SA
~2,0 cm/año
Longitud mayor
Romeral, >1.000 km
Potencial máximo
8,8 Mw (subducción)

Los tres regímenes tectónicos de la región

Régimen transcurrente venezolano. Las fallas de Boconó, San Sebastián y El Pilar forman una cadena continua de más de 1.200 kilómetros que acomoda el desplazamiento lateral entre el Caribe y Suramérica. Son fallas de rumbo dextral: los bloques se deslizan horizontalmente uno respecto al otro. Producen sismos superficiales, de 10 a 25 kilómetros de profundidad, cuya sacudida es intensa cerca de la traza y decae con rapidez.

Régimen compresivo andino. En Colombia, el sistema de Romeral y el piedemonte llanero son frentes de cabalgamiento donde la corteza se acorta y se apila. Los sismos son también superficiales, pero su geometría inversa concentra la energía hacia arriba, lo que amplifica el daño en la vertical del foco.

Régimen de subducción. Frente a la costa pacífica colombiana, la Placa de Nazca se hunde bajo Suramérica. Es la única fuente de la región capaz de generar megaterremotos por encima de 8 Mw y de producir tsunamis destructivos, como los de 1906 y 1979.

Sistemas de fallas y fuentes sismogénicas