Práctica guiada

Simulacro de evacuación sísmica

El simulacro guía paso a paso el protocolo de agacharse, cubrirse y sujetarse, y la evacuación posterior, con temporizador. El objetivo no es aprender la teoría: es que el cuerpo tenga la respuesta memorizada, porque durante la sacudida no hay tiempo de decidir.

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Por qué agacharse, cubrirse y sujetarse

En la mayoría de los sismos, la causa más frecuente de lesión no es el colapso del edificio sino la caída de objetos y la pérdida del equilibrio. Correr hacia la salida durante la sacudida aumenta el riesgo: es cuando se producen las caídas por escaleras y el impacto de cornisas, vidrios y fachadas al salir a la calle.

El protocolo consiste en tirarse al suelo antes de que la sacudida lo tire, cubrir cabeza y cuello bajo una mesa firme o junto a un mueble bajo y resistente, y sujetarse a ese soporte para no separarse de él mientras el suelo se mueve. La evacuación viene después, cuando el movimiento haya cesado.

Existe una excepción reconocida: en edificaciones de adobe, tapia, bahareque deteriorado o mampostería no confinada de una planta, con salida inmediata al exterior despejado, salir puede ser más seguro que permanecer dentro. Esa evaluación hay que hacerla antes, no durante.

Cada cuánto practicar

Dos veces al año es una cadencia razonable para una familia, y conviene hacerlo en condiciones distintas: de día y de noche, con todos presentes y con algunos ausentes. Lo que se descubre practicando suele ser prosaico y decisivo: que la llave de paso del gas no se sabe dónde está, que la linterna tiene las pilas agotadas, que el punto de encuentro acordado está justo bajo un muro de cierre.

Los errores que aparecen en casi todos los simulacros

  • Elegir un refugio que no resiste. Una mesa de vidrio, un mueble alto sin anclaje o un marco de puerta con cristales no protegen de nada: el objetivo es ponerse debajo de algo que absorba el impacto de un objeto que cae.
  • Correr hacia las escaleras. Las escaleras son una de las zonas más peligrosas durante la sacudida, y lo siguen siendo en la evacuación posterior si quedaron dañadas o si hay caída de objetos.
  • Quedarse de pie en el marco de una puerta. La recomendación clásica corresponde a construcciones de adobe con marcos reforzados, no a edificaciones modernas, donde el marco no aporta ninguna protección adicional y expone a quien lo usa.
  • Salir a la calle durante el movimiento. La fachada es la parte que más se desprende; salir en plena sacudida expone a cornisas, vidrios y revestimientos.
  • No acordar un punto de encuentro. Sin un punto definido, la familia se dispersa y empieza a buscarse en lugares distintos mientras la red telefónica está saturada.
  • Presuponer que la red móvil funcionará. Los mensajes de texto suelen pasar mejor que las llamadas cuando la red está congestionada; conviene acordar de antemano un contacto fuera de la ciudad como punto de coordinación.

El simulacro sirve precisamente para que estos errores aparezcan en un momento en que no importan. Descubrir en un ejercicio que el refugio elegido es una mesa de centro con vidrio templado es una molestia; descubrirlo durante un sismo real es otra cosa.

La evacuación empieza cuando el suelo deja de moverse

La secuencia completa tiene dos fases separadas por el silencio. Primero se agacha, se cubre y se sujeta hasta que la sacudida cede. Solo entonces empieza la evacuación, y esa evacuación debe ser ordenada y a pie, nunca en ascensor. Antes de salir conviene mirar la ruta elegida: si hay escombros, vidrio o una grieta nueva en el descanso de la escalera, la salida por ahí deja de ser una opción.

Una vez afuera, el punto de encuentro debe estar lejos de fachadas, postes, cables y muros de cierre. La mayoría de las lesiones en la calle ocurren junto al edificio del que se acaba de salir, no dentro de él. Y si el edificio presenta daño visible, nadie debería volver a entrar hasta que un profesional lo evalúe: las réplicas suelen ser menores que el sismo principal pero suficientes para completar un colapso que ya empezó.

Fuentes

  • › FEMA — Drop, Cover, and Hold On, guías de protección durante la sacudida.
  • › FICR — Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, protocolos de evacuación.
  • › UNGRD (Colombia) y Protección Civil (Venezuela) — Materiales de simulacro y preparación comunitaria.