Estadística sísmica

Análisis estadístico de la sismicidad binacional

Los gráficos de esta sección aplican al catálogo histórico publicado en el sitio los modelos estadísticos estándar de la sismología: la distribución de magnitudes, la relación de Gutenberg-Richter, la energía liberada y los períodos de recurrencia.

Contenido revisado en septiembre de 2026Metodología y fuentesReportar una corrección

La relación de Gutenberg-Richter

Si se cuentan los sismos de una región por rango de magnitud y se grafica el logaritmo de la frecuencia acumulada frente a la magnitud, el resultado es una recta. Esa regularidad, la ley de Gutenberg-Richter, se expresa como log N = a − b·M, donde N es el número de eventos de magnitud igual o mayor que M.

El parámetro a mide la productividad sísmica total de la región: cuánto tiembla en términos absolutos. El parámetro b describe la proporción entre eventos pequeños y grandes, y ronda 1,0 en la mayoría de las regiones tectónicas. Un valor de b igual a 1,0 significa que por cada sismo de magnitud 6 hay unos diez de magnitud 5 y unos cien de magnitud 4.

Estos análisis se hacen aquí sobre un catálogo curado de eventos significativos, no sobre el catálogo instrumental completo. Sirven para ilustrar el comportamiento estadístico de la sismicidad regional, no para sustituir un estudio formal de amenaza.

Energía y recurrencia

La energía liberada crece con la magnitud según un factor de aproximadamente treinta y dos por unidad. La consecuencia es contraintuitiva pero importante: los sismos grandes liberan casi toda la energía del sistema. Un evento de 8,0 libera más energía que un millón de eventos de 4,0, así que la idea de que la sismicidad menor «alivia la presión» no se sostiene.

El período de retorno que aparece en los gráficos es el inverso de la tasa media de ocurrencia. Un período de retorno de cien años no significa que el evento ocurra cada cien años: significa que su tasa media es de uno por siglo, con una dispersión grande. Puede haber dos en una década y luego tres siglos sin ninguno.

Qué no dicen estos gráficos

Un ajuste de Gutenberg-Richter sobre un catálogo curado describe la forma en que se reparten las magnitudes de los eventos registrados. No dice cuándo ocurrirá el próximo ni permite calcular con rigor la probabilidad de un sismo en una fecha concreta. El parámetro b es estable en promedio, pero se calcula con incertidumbre, y en catálogos pequeños o incompletos puede desviarse de forma apreciable según el rango de magnitudes que se incluya en el ajuste.

Hay además un sesgo estructural que conviene tener presente. Un catálogo histórico recoge los eventos que alguien documentó, y eso depende de dónde vivía la gente, qué se construyó y qué se conservó en los archivos. Las magnitudes anteriores a la instrumentación moderna son reconstrucciones a partir de intensidades descritas, con márgenes que suelen expresarse en décimas de unidad. Los gráficos heredan esas limitaciones: muestran el comportamiento del registro, no la sismicidad completa de la región.

Por eso estos análisis sirven para entender cómo funciona la estadística de los sismos y para comparar órdenes de magnitud, y no para decidir sobre una edificación, un seguro o un licenciamiento. Para eso hacen falta los estudios de amenaza oficiales y la evaluación de un profesional habilitado.