Tungurahua y Chimborazo (Ecuador) · Colombia
Volcán Tungurahua
Estratovolcán de unos 5.023 m de altitud, situado cerca de Baños y Ambato, en la sierra central. Es uno de los volcanes de erupción más recurrente del Ecuador. Monitoreado por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional.
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- Nivel de alerta
- Amarillo
- Altitud
- 5023 m s. n. m.
- Tipo
- Estratovolcán andino
- Coordenadas
- -1.47°, -78.44°
Actividad reciente registrada
Erupciones recurrentes, con emisión de ceniza, sismicidad y episodios de flujos piroclásticos.
La actividad de un volcán se sigue por varias vías simultáneas: la sismicidad volcano-tectónica y de largo período, la deformación del edificio medida con GNSS e inclinómetros, la emisión de dióxido de azufre, la temperatura de fumarolas y la observación visual y térmica con cámaras fijas. Un cambio en una sola de esas variables rara vez basta para modificar el nivel de alerta.
Sismicidad asociada
Los sismos volcánicos se distinguen de los tectónicos por su forma de onda y su profundidad. Los volcano-tectónicos reflejan fracturación de roca por el empuje del magma y se parecen a un sismo pequeño y muy superficial. Los de largo período y el tremor reflejan el movimiento de fluidos y magma dentro del conducto: son la señal que más se vigila porque suele preceder a los cambios eruptivos.
En la sección de sismicidad en vivo de este sitio verá eventos del área volcánica cuando el feed del USGS los reporte, pero la vigilancia volcánica de detalle no pasa por ese feed: la realizan las redes locales de los observatorios del SGC.
Amenazas que puede generar el Volcán Tungurahua
El Tungurahua es un estratovolcán de erupciones explosivas recurrentes, y su peligro más inmediato son los flujos piroclásticos y las oleadas que descienden por los flancos. Se forman cuando una columna eruptiva colapsa, y bajan por las quebradas como una mezcla densa de gas caliente, ceniza y bloques a gran velocidad. Las oleadas son la parte más diluida y turbulenta de ese flujo, y por eso pueden remontar crestas y alcanzar zonas que parecen protegidas por el relieve. En las proximidades del cráter se suman los proyectiles balísticos.
La caída de ceniza es el efecto que con mayor frecuencia llega a las poblaciones cercanas, entre ellas Baños, en la base del volcán, y Ambato, en el valle. El viento transporta las partículas finas decenas de kilómetros y las deposita sobre cultivos, pastos, techos y fuentes de agua, con efectos en la salud respiratoria y ocular, en la ganadería y en el suministro de agua. La ceniza también afecta la aviación y puede obligar a cerrar vías. La cantidad depositada depende del tamaño de la erupción y del viento.
Los lahares son un peligro que puede activarse sin una erupción grande, porque el material suelto acumulado en las laderas y los cauces se removiliza con las lluvias intensas. Los drenajes que nacen en el volcán pueden canalizar flujos de lodo que afectan vías y poblaciones río abajo, incluida Baños. Las coladas de lava, en un edificio de composición andesítica, tienden a ser viscosas y cortas, y suelen acompañar la apertura de conductos. El riesgo no desaparece cuando el volcán baja de nivel de alerta.
Historia eruptiva y por qué se vigila
El Tungurahua se cuenta entre los volcanes de erupción más recurrente del Ecuador. Su registro incluye numerosos episodios de emisión de ceniza, explosiones y flujos piroclásticos que se han sucedido a lo largo de la historia, con periodos de calma entre ellos. Esa recurrencia es la que sostiene la vigilancia permanente y los mapas de amenaza, y explica por qué las comunidades del entorno viven con la actividad volcánica como parte de su realidad cotidiana.
Los episodios eruptivos recientes han obligado en varias ocasiones a evacuar temporalmente a la población de Baños, situada en la base del volcán, y han consolidado la experiencia ecuatoriana en el manejo de crisis volcánicas prolongadas. Esas crisis combinan evacuaciones, retornos escalonados y una comunicación continua entre el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional y las autoridades locales. La cercanía de Baños y Ambato hace que cada cambio en la actividad del volcán tenga consecuencias directas para miles de personas.
Desde entonces el Tungurahua ha alternado fases de mayor actividad con fases de calma relativa, con emisiones de ceniza y sismicidad que se siguen de forma continua. La comparación entre esos periodos permite caracterizar el comportamiento de base del volcán y detectar desviaciones. Este material es educativo: el nivel de alerta vigente, los mapas de amenaza y las rutas de evacuación oficiales son los que publica el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional y las autoridades locales.
Cómo se vigila y qué significa su nivel de alerta
La vigilancia del Tungurahua corresponde al Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, que mantiene una red densa sobre el volcán. Se registra la sismicidad y se separa la de fracturación de la asociada a fluidos y magma, se mide la deformación del edificio con GNSS e inclinómetros y se monitorea la emisión de gases. Las cámaras térmicas y visuales permiten observar el cráter en tiempo real, y las campañas de campo completan el cuadro con muestreo de ceniza y revisión de depósitos.
Un nivel amarillo sostenido indica que el volcán está inquieto y bajo observación, no que una erupción vaya a ocurrir en una fecha determinada. En el Tungurahua ese estado puede acompañarse de explosiones menores, emisión de ceniza y sismicidad variable sin que se produzca una erupción mayor. El nivel se basa en el conjunto de las variables y en su tendencia, y se revisa de manera continua. El boletín oficial del Instituto Geofísico es la única fuente válida para conocer el estado actual.
Para las comunidades de Baños, Ambato y el resto del entorno, la preparación debería estar resuelta de antemano. Conviene conocer la zona de amenaza según los mapas oficiales, la ruta de evacuación y el punto de encuentro, y disponer de protección respiratoria y reservas de agua. La experiencia de las crisis recientes mostró que las evacuaciones pueden prolongarse y que la coordinación entre población y autoridades es decisiva. Este texto es divulgativo: el nivel de alerta, los mapas y las rutas oficiales son los del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional.
Fuentes
- › Servicio Geológico Colombiano — Observatorios Vulcanológicos y Sismológicos de Manizales, Popayán y Pasto (boletines de actividad).
- › Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) — planes de respuesta ante actividad volcánica.