NCh433 · Chile
NCh433 Zona 2 — Zona Sísmica 2 (Chile)
Zona de amenaza alta según la NCh433. El rango de aceleración de diseño en roca es A0 = 0,30 g.
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- Nivel de amenaza
- Alta
- Norma aplicable
- NCh433
- Aceleración de diseño
- A0 = 0,30 g
- País
- Chile
Regiones comprendidas
- Precordillera y valles intermedios
- Zonas de transición entre la costa y la cordillera
- Sectores del valle central alejados de la costa
Por qué Chile clasifica esta zona así
La zona sísmica 2 de la NCh433 ocupa una posición intermedia entre la costa, de mayor peligro, y la cordillera, de menor peligro. Comprende la precordillera y los valles intermedios, es decir, la franja de transición que se eleva desde el valle central hacia los Andes. Su amenaza proviene sobre todo de los grandes terremotos de la interfaz de subducción, cuya sacudida llega a esta franja atenuada por la distancia pero todavía con intensidad considerable, y en menor medida de las fallas corticales del interior.
La numeración inversa de la NCh433 se aprecia con claridad en esta zona: es la zona 2, y por tanto tiene un peligro intermedio entre la zona 3, la más alta, y la zona 1, la más baja. El coeficiente de aceleración efectiva máxima asignado es A0 igual a 0,30 g, un valor menor que el de la costa pero que sigue siendo alto en comparación con lo que se exige en muchos otros países de la región. Ese valor es de referencia y se corrige por la clasificación del suelo en cada sitio.
El relieve de la precordillera introduce un factor adicional que la zonificación nacional no puede reflejar en detalle: la amplificación topográfica. En crestas, bordes de ladera y quebradas encajonadas, la sacudida puede ser mayor que en terreno llano, y las laderas pueden fallar por deslizamiento. Por eso la clasificación de la zona es el punto de partida, y en los proyectos importantes se complementa con estudios locales de respuesta de sitio y de estabilidad de taludes.
Los terremotos que explican esta clasificación
Esta zona no ha sido el escenario de los mayores terremotos del país, que se originan en la interfaz marina, pero sí ha recibido su sacudida de manera recurrente. El terremoto de Valparaíso de 1985 y el de Maule de 2010 se sintieron con fuerza en la precordillera y en los valles intermedios, y causaron daños localizados en construcciones vulnerables, deslizamientos en laderas y afectación de caminos y líneas vitales.
La historia sísmica de la franja intermedia es menos conocida que la de la costa, en parte porque la densidad de población y de documentos históricos es menor. La sismicidad cortical del interior, asociada a fallas como el sistema Liquiñe-Ofqui en el sur o a estructuras del antearco y de la cordillera en el norte, es real pero está menos documentada. Esa asimetría en el registro es una limitación que conviene tener presente al interpretar la amenaza de la zona.
A pesar de esa menor documentación, la experiencia de los grandes terremotos recientes muestra que la zona 2 no es una zona tranquila: la sacudida de un megaterremoto llega con intensidades capaces de dañar, y los efectos secundarios, como los deslizamientos, pueden ser más severos que en la costa. Por eso la NCh433 asigna a esta zona requisitos importantes, y la cultura de preparación se extiende también a los valles intermedios y a la precordillera.
Qué implica construir en esta zona
Con un coeficiente de referencia de 0,30 g, la zona 2 exige un diseño sismorresistente completo, no un tratamiento reducido. La diferencia con la zona 3 está en la magnitud de la demanda, no en la naturaleza de los requisitos: se mantienen el detallado dúctil, la continuidad estructural y el control de irregularidades. La tentación de subestimar la zona porque no es la máxima es uno de los errores que la norma busca evitar.
La clasificación del suelo es igual de decisiva que en la costa. En los valles intermedios, los depósitos aluviales y los suelos de relleno pueden amplificar la sacudida y, en sectores con nivel freático somero, presentar riesgo de licuación. La precordillera añade el problema de la estabilidad de laderas: una edificación correctamente diseñada para la sacudida puede fallar si su cimentación se asienta sobre un talud que se desliza.
La lección práctica de esta zona es que la distancia a la costa no elimina la amenaza, solo la modula. Las localidades de la precordillera deben combinar el diseño estructural con la gestión del riesgo de remoción en masa y con planes de evacuación y de restablecimiento de servicios, porque los caminos de acceso suelen ser pocos y susceptibles de bloquearse. La NCh433, complementada con estudios locales, es la herramienta que permite abordar ese conjunto de peligros de manera integrada.