COVENIN 1756 · Venezuela
COVENIN 1756 Zona 1 y 2 — Amenaza Sísmica Baja (Venezuela)
Zona de amenaza baja según la COVENIN 1756. El rango de aceleración de diseño en roca es A0 < 0.15g.
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- Nivel de amenaza
- Baja
- Norma aplicable
- COVENIN 1756
- Aceleración de diseño
- A0 < 0.15g
- País
- Venezuela
Regiones comprendidas
- Escudo Guayanés (Bolívar, Amazonas)
- Llanos del Sur (Apure, Guárico)
Por qué Venezuela clasifica esta zona así
La zona baja venezolana cubre el Escudo Guayanés y los Llanos del Sur, dos territorios que comparten una característica: están lejos del límite entre las placas del Caribe y Suramérica, donde se concentra prácticamente toda la sismicidad del país. El escudo es un bloque de corteza precámbrica antigua y rígida, sin fallas activas conocidas de importancia, y los Llanos del Sur corresponden a una cuenca sedimentaria estable sobre esa misma base.
La distancia al límite de placas es el factor determinante. Los sismos corticales asociados al cinturón de fallas del norte se atenúan con la distancia, y a varios cientos de kilómetros de las trazas principales el movimiento esperado en roca es del orden de una décima parte de la gravedad o menos. Los eventos profundos del norte del país llegan aún más atenuados.
La contrapartida es la escasez de observaciones. La densidad de estaciones sismológicas en el sur del país es baja y el registro instrumental es corto, de modo que la caracterización de esta zona se apoya más en la tectónica regional —un bloque estable y alejado del límite activo— que en un catálogo extenso. Es un razonamiento razonable, pero conviene saber que es un razonamiento y no una medición prolongada.
Los terremotos que explican esta clasificación
El registro histórico y instrumental de esta zona contiene muy pocos eventos de relevancia. Los sismos que se sienten en Ciudad Bolívar, Puerto Ayacucho o San Fernando de Apure suelen tener su origen en el norte del país, en el cinturón de fallas del Caribe, y llegan con intensidades bajas, suficientes para percibirse pero no para causar daño estructural.
La ausencia de eventos destructivos documentados no equivale a la imposibilidad de que ocurran. La sismicidad intraplaca existe en todos los continentes y produce, con intervalos de siglos, eventos de magnitud moderada a alta en regiones que se consideraban estables. El problema práctico es que los tiempos de recurrencia de esos eventos suelen ser mayores que la duración de los catálogos disponibles, y esa asimetría hace que la amenaza se subestime de forma sistemática.
Para el lector práctico, la conclusión útil no es alarmarse sino jerarquizar correctamente. En esta zona la amenaza sísmica es baja en términos comparativos, pero no es la única ni probablemente la dominante: las inundaciones estacionales de los grandes ríos, los deslizamientos en zonas de relieve y los incendios de vegetación tienen una frecuencia mucho mayor y una capacidad de daño comparable.
Qué implica construir en esta zona
Con aceleraciones en roca por debajo de 0,15 g, la COVENIN 1756 exige la capacidad mínima de disipación de energía. En la práctica esto se traduce en medidas de detalle más que en un cálculo sofisticado: confinamiento de la mampostería con columnas y vigas de amarre, continuidad de los muros en las dos direcciones principales, amarres de cubierta y anclaje de elementos pesados como tanques de agua y equipos en altura.
Las patologías que producen daño en estas regiones rara vez son de origen sísmico. El asentamiento diferencial por suelos expansivos o por cimentaciones mal resueltas, la erosión y la socavación en riberas, y las deficiencias de drenaje generan más problemas estructurales que los sismos. Un diagnóstico riguroso debe distinguir entre esas causas y no atribuir toda grieta a un temblor.
La recomendación de fondo es la misma que en el resto del sitio: la clasificación por zonas es un instrumento de diseño para la amenaza sísmica y no un mapa general de riesgo del territorio. Para decidir sobre una vivienda concreta importan el suelo, la cimentación, la calidad constructiva y las demás amenazas del entorno.