COVENIN 1756 · Venezuela

COVENIN 1756 Zona 3 y 4 — Amenaza Sísmica Intermedia (Venezuela)

Zona de amenaza intermedia según la COVENIN 1756. El rango de aceleración de diseño en roca es 0.15g ≤ A0 < 0.25g.

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Nivel de amenaza
Intermedia
Norma aplicable
COVENIN 1756
Aceleración de diseño
0.15g ≤ A0 < 0.25g
País
Venezuela

Regiones comprendidas

  • Lara (Barquisimeto)
  • Zulia Norte y Costas de Falcón
  • Monagas y Anzoátegui

Por qué Venezuela clasifica esta zona así

La zona intermedia venezolana ocupa una franja que rodea por el norte y el oeste al cinturón de fallas de mayor actividad. En el occidente, el sistema de fallas de Oca-Ancón recorre el norte de Colombia y desemboca en la costa de Falcón, acomodando parte del desplazamiento relativo entre el Caribe y Suramérica. Es una estructura de rumbo dextral de gran longitud cuya actividad condiciona la amenaza en el Zulia y en la península de Falcón.

En el centro-occidente, el estado Lara queda bajo la influencia de la terminación nororiental del sistema de Boconó y de un conjunto de fallas secundarias que atraviesan los valles de Quíbor y El Tocuyo. Barquisimeto, situada en ese entorno, combina una amenaza sísmica real con un crecimiento urbano extenso sobre depósitos aluviales.

En el oriente, Monagas y Anzoátegui se sitúan entre la Falla de El Pilar y sus estructuras asociadas, con la Falla de Urica como elemento destacado, y comparten con la zona alta la influencia del margen caribeño. La clasificación intermedia refleja que la frecuencia de rupturas grandes es menor que en la costa, no que la exposición haya desaparecido: buena parte de la infraestructura petrolera de la región está precisamente allí.

Los terremotos que explican esta clasificación

El terremoto de San Narciso de 1900, con magnitud estimada por encima de 7,5, se sintió con intensidad destructiva en la costa oriental venezolana y en el Caribe suroriental. Aunque su localización exacta sigue discutiéndose, es el recordatorio de que el oriente del país ha producido eventos de magnitud alta y de que la franja intermedia no está libre de ellos.

El terremoto de El Tocuyo de 1950, en el estado Lara, causó daños considerables y víctimas en una región cuya sismicidad histórica es menos conocida que la de los Andes o la costa central. Su estudio contribuyó a precisar el papel de las fallas del sistema de Lara en la amenaza del occidente venezolano.

La historia de Barquisimeto incluye además episodios documentados de sismos dañinos desde la época colonial, y el estado Falcón registra actividad asociada al sistema de Oca-Ancón. La limitación de estos registros es la habitual en catálogos históricos: la ausencia de un evento en los documentos no prueba que no ocurriera, sobre todo en territorios con poca población y con archivos incompletos.

Qué implica construir en esta zona

Con aceleraciones en roca entre 0,15 g y 0,25 g, esta zona exige requisitos de disipación de energía moderada. La corrección por perfil de suelo es decisiva en los valles aluviales de Lara y en las tierras bajas de Zulia y Monagas, donde los espesores de sedimento blando pueden amplificar el movimiento de forma apreciable.

La norma contempla el análisis dinámico para estructuras irregulares y para aquellas cuya altura o configuración las hace sensibles a los modos superiores de vibración. En el parque residencial de estas regiones prevalecen las edificaciones bajas de mampostería, donde las medidas que más reducen el riesgo son las de detalle: confinamiento con columnas y vigas de amarre, continuidad de muros en ambas direcciones y anclaje de cubiertas y tanques.

La amenaza no se distribuye de manera uniforme dentro de la zona, y una misma clasificación puede abarcar situaciones muy distintas. La proximidad a una falla concreta, la presencia de suelos blandos y la antigüedad del parque construido introducen diferencias mayores que la que existe entre una zona y otra de la clasificación nacional. Por eso la recomendación práctica es siempre la misma: consultar los estudios locales y no decidir a partir del mapa general.