Autosuficiencia · 72 horas
Checklist del kit de emergencia
Tras un sismo fuerte, la ayuda puede tardar en llegar. Un kit de emergencia de 72 horas cubre lo esencial mientras se restablecen los servicios. Marque lo que ya tiene: el progreso se guarda en su navegador.
Contenido revisado en septiembre de 2026Metodología y fuentesReportar una corrección
El kit no se arma una vez, se mantiene
Casi todos los kits de emergencia se arman con buena intención después de un sismo que salió en las noticias, y casi todos acaban olvidados en un armario hasta que caducan. El problema no suele ser la falta de voluntad sino la falta de un momento fijo para revisarlo. La recomendación práctica es anclar la revisión a un evento que ya ocurre dos veces al año: el cambio de horario si su país lo aplica, el inicio del año escolar, o el aniversario de un sismo que la familia recuerde.
En esa revisión hay tres operaciones concretas: reemplazar el agua y los alimentos cuya fecha esté por vencer, comprobar las pilas de la linterna y de la radio, y verificar que la medicación crónica siga vigente y completa. Una linterna sin pilas y una radio sin batería son peso muerto que da falsa tranquilidad.
La lista de esta herramienta se marca y el progreso queda guardado en su navegador. No se envía a ningún servidor, así que la marca es local al dispositivo: si la revisa desde el teléfono no verá las marcas hechas en la computadora.
Cantidades que la gente subestima sistemáticamente
- Agua. El cálculo de referencia es de cuatro litros por persona y día, entre bebida e higiene mínima. Para una familia de cuatro personas son cuarenta y ocho litros en tres días: un volumen que no cabe en una mochila y que obliga a almacenar garrafas en casa, además del agua de transporte.
- Medicación crónica. Un familiar con hipertensión, diabetes o epilepsia necesita más que las dosis justas del día. La referencia habitual es contar con siete días de tratamiento, en su envase original y con la receta a la vista.
- Efectivo. Sin electricidad no funcionan los puntos de venta, los cajeros ni las aplicaciones de pago. Billetes de baja denominación resuelven más que un saldo disponible en el banco.
- Abrelatas manual. Sin él, buena parte de las conservas del kit es decorativa.
- Silbato. Se oye mucho más lejos que la voz y no consume la energía de quien está atrapado, que es exactamente el escenario en el que se necesita.
- Calzado cerrado de suela gruesa. El suelo después de un sismo queda cubierto de vidrio, clavos y escombros; las sandalias de verano son la peor elección posible.
Lo que conviene dejar fuera
Las velas y los fósforos aparecen en casi todas las listas antiguas y son un error en un contexto sísmico: la rotura de conducciones de gas es habitual después de un sismo fuerte, y una llama abierta en un ambiente con fuga puede provocar una explosión o un incendio. La linterna cumple la misma función sin ese riesgo.
Tampoco conviene cargar el kit con herramientas pesadas ni con provisiones para semanas. Un kit que no se puede transportar a pie no sirve si hay que evacuar, y una mochila de veinte kilos termina abandonada en la acera. Conviene separar dos cosas: el equipo de transporte, que va en mochila y debe ser llevadero, y las reservas de agua y alimento, que se quedan en casa y solo se trasladan si hay vehículo y tiempo.
El kit es un complemento del plan familiar de evacuación y de las guías de preparación del sitio, no un sustituto. Un plan sin kit y un kit sin plan fallan por motivos distintos.
Fuentes
- › FICR — Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, guías de preparación para emergencias.
- › OPS/OMS — Recomendaciones de agua segura y almacenamiento en emergencias.
- › UNGRD (Colombia) y Protección Civil (Venezuela) — Materiales de preparación comunitaria.